Sherlock Holmes vs Sherlock Holmes

Actualmente se pueden ver dos versiones del famoso y siempre reciclable detective, Sherlock Holmes. La primera, en cartelera, es la segunda película sobre Sherlock Holmes del ex-marido de Madonna y también director de cine, Guy Ritchie. La otra es una nueva versión de la BBC, con Holmes y Watson traspasados a un Londres de hoy en día (lo cuál ayuda mucho en las ventas internacionales).
Dado el terreno que han ganado las series de televisión en calidad sobre el cine en los últimos años, es interesante ver cual de estas dos versiones sale el mejor en una comparación directa. Pongamos tres categorías: guión, actuación y dirección.
Guión: las dos películas de Ritchie tienen ritmo, diálogos vivaces, gags visuales y un argumento que más o menos se sigue, cosa que francamente no es esencial para el disfrute del filme. Como prevalece un tono agradablemente superficial, tampoco se ha desarrollado los personajes y en ningún momento se pretende que la audiencia crea en ellos. Del otro lado, la apuesta de la BBC de trasladar las historias originales del autor a la actualidad da fruto, sobre todo en el interés que genera en como dos personajes esencialmente del siglo XXIX se han adaptado a la sociedad inglesa de hoy en día. Como también la versión de la BBC es una serie que consiste en episodios de 1.30h, ha quedado margen para desarrollar la relación entre Holmes y Watson sin la presión cinematográfica de complacer una audiencia de adolescentes de atención limitada. Gana aquí la versión de la BBC, con creces.
Actuación: el tono casi de dibujos animados de la película es entretenido, pero funciona a base del carisma (que es considerable) de los dos protagonistas (Robert Downey Jr. y Jude Law), y no en la creación de personajes por parte de los actores. Personalmente disfruto enormemente más la actuación de Benedict Cumberbatch para la televisión, que re-crea un Holmes con la misma arrogancia y encanto del personaje del las historias originales. Aquí también gana la BBC, esta vez con goleada.
Dirección: cada episodio de la versión para la televisión está firmada por un director diferente y por lo tanto se notan algunas irregularidades de ritmo, pero a pesar de esto los productores logran un estilo propio que fundamentalmente no distrae de la narración sino que la complementa. Las dos películas son vehículos perfectos para los talentos de Guy Ritchie, que vuelve a estar en forma después de notables fracasos como "Rock 'n Rolla" y "Revolver", aunque aquí no se ve nada nuevo; es "Lock, Stock And Two Smoking Barrels" al siglo XXIX con diez veces el presupuesto. Más estilo, pero también más vacío. Aquí, empate.
Queda claro que para nosotros, gana la versión para la televisión, aunque tampoco nos arrepentimos de haber visto las dos películas de Guy Ritchie.
Más prueba, si fuera necesario, que de hoy en hoy las series de televisión siguen superando al cine...





